Hace unos años, en casi todas las casas existía una máquina de coser con la que arreglar los jirones que los niños y niñas traían a casa o con la que meter un dobladillo, pero también para crear prendas desde la nada. Una costumbre que se fue diluyendo con la incorporación de la mujer al mundo laboral, ya que la falta de tiempo dejaba poco espacio para crear y remendar.
Tiempos también en las que grandes empresas ‘democratizaron’ la moda, haciéndola asequible para la mayor parte de los bolsillos, con la contrapartida de hacerla demasiado parecida una a otra.
Hoy las grandes cadenas siguen vistiendo a niños, hombres y mujeres, aunque poco a poco se van abriendo camino movimientos como el ‘Do It Yourself’, en español ‘Hazlo tú mismo’, movimiento que consiste en crear desde cero una prenda de vestir diferenciada de los modelos de las grandes cadenas textiles.
Prendas para todos los gustos y de todo tipo, “para vestirte de la cabeza a los pies”, como dice Lola, dueña de ‘Workshop’ y la que se puede considerar la iniciadora del movimiento DIY, siglas en inglés del ‘Do It Yourself’.
Fuente: ideal.es













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