Los políticos madrileños siguen erre que erre en su empeño de que Madrid sea una ciudad olímpica. Y visto el exitazo hasta el momento quizá podrían cambiar la estrategia. En lugar de acoger unos Juegos Olímpicos… ¿por qué no hacer lo mismo pero con las Olimpiadas del punto de cruz? ¿A que suena bien?.
No es asunto baladí: estamos hablando de un evento oficial organizado por Ravelry, organización que agrupa a las fans del tricotado y que cuenta con, atención, dos millones de afiliadas que pretenden medir sus habilidades en temporada olímpica. Pero la propuesta cuentas con varios enemigos. Entre ellos, el propio Comité Olímpico de los EEUU, que se niega a que la palabra “olimpiada” se asocie a semejante actividad, puesto que “denigra a los atletas”. La guerra ya ha estallado.
Lo cierto es que la idea de los responsables de Ravelry tiene su gracia: mientras la TV emite las pruebas, las chicas están sentadas frente al sofá, viendo el deporte, pero a la vez participando en las pruebas de estos “Juegos Ravelrímpicos”, por así llamarlo. El nombre de cada prueba indica la prenda cosida y durante qué evento.
¿Qué ha pasado? Pues que existe un antecedente judicial por el cual el COE tiene los derechos exclusivos para organizar eventos con la palabra “olímpicos” en los EE.UU., y a negar su uso cuando les parece oportuno. A principios de los 80 se trató de organizar las “Olimpiadas Gay” y, ante la acción judicial del comité, se consiguió prohibir esa denominación. Como se enteren de la existencia de los tebeos de Mortadelo y Filemón…
El motivo es diáfano: les parece una burla a atletas que están años entrenando con una tremenda disciplina. “Los Juegos Olímpicos son la cúspide de las carreras de muchos de ellos, y un acontecimiento que reúne a los mejores de todo el mundo en un deporte que lo significa todo para ellos”. Lo de “Ravelímpics” les parece algo denigrante.
Claro que algunas de las tejedoras han respondido con fuerza, comenzando una campaña de protesta en redes sociales de todo tipo. Según la blogera Exchanging Fire, “Dos millones de tejedoras con agujas afiladas están enfadadas con el Comité Olímpico de los EE.UU. Está claro que lo que sucede es que una actividad para mostrar nuestro amor y apoyo por una serie de deportes internacionales infringe la capacidad del comité de hacer dinero. Lo que es más despreciable de sus acciones propias de matones es que están insultando a grupos de artesanas que están haciendo algo en su honor: algunas de estas tejedoras estaban preparando objetos hechos a mano para los atletas”.
Los mails enviados y el ruido montado a través de redes sociales y la propia red Ravelry han tenido la suficiente repercusión como para que la prensa de todo el mundo comience a hacerse eco de la lucha de estas mujeres por unir el mundo del punto y del deporte. Ante la presión, el propio comité hizo público un comunicado de disculpa.
En el comunicado, que se puede leer en la propia web de la organización, ‘Team USA’, se reafirman en su intención de proteger los términos y marcas asociados con el movimiento olímpico. Es decir: la dichosa palabreja. Pero eso sí, reconocen que las formas no fueron las más adecuadas. Además, prometen hacer llegar a los atletas cualquier tipo de regalito tejido que quieran enviarles.
Como podemos leer en los más de 260 comentarios que ha generado la “disculpa” y todo el debate generado en Ravelry, a las fans de tricotar no les basta con esto, y han decidido seguir con su campaña de presión. ¡Y cuidadito con despreciar su labor! Uno del derecho, dos del revés.
Fuente: cookingideas.es













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